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Trabajando con documentos históricos en el salón de clase: un proyecto de la Universidad de Stanford

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No hay filas ordenadas de carpetas en el salón de clases de Valerie Ziegler; los estudiantes se sientan en grupos de tres o cuatro por mesa alrededor de la sala. Tampoco hay un pupitre porque no hay clases propiamente dichas. Y lo más sorprendente de todo es que no hay libros de texto.

Esta clase del Abraham Lincoln High School en San Francisco aprende sobre la Guerra de Vietnam, el sufragio femenino, los derechos civiles, la Gran Depresión y otros eventos importantes de la historia de los Estados Unidos al analizar los diarios, las memorias, los discursos, las canciones, las fotografías, las ilustraciones y otros documentos de época.

“Siempre le digo a mis estudiantes que son historiadores en entrenamiento, por lo que el trabajo que aquí realizamos es el de un historiador”, dice Ziegler.

El curriculum no tradicional que Ziegler emplea es Reading Like a Historian (Leyendo como un historiador), y fue diseñado por la Universidad de Stanford dentro de los proyectos del Stanford History Education Group.

El curriculum fue introducido en 2008 en cinco escuelas en el Distrito Unificado de San Francisco como parte de un estudio de Abby Reisman, quien fue el responsable de su creación mientras terminaba el doctorado en Stanford.

Ahora está disponible a través de una cooperación con el distrito para cualquier profesor que elija usarlo y es gratis de bajarlo por internet. (…)

“En muchas de las clases de historia, es solo la voz del texto escolar lo que los estudiantes escuchan”, dijo el Profesor de Educación Sam Wineburg, quien dirige el Stanford History Education Group. “Necesitamos romper del texto escolar introduciendo a los estudiantes en la multiplicidad de voces que ellos encuentran en el pasado a través de las fuentes primarias”.

El objetivo es mejorar el talento de lecto-escritura, impulsar el amor por el aprendizaje de la historia e incrementar el pensamiento crítico así como la comprensión de lectura.

Y parece que funciona.

Continuar leyendo: Stanford researchers bring life to high school history classes with a curriculum built around historical documents (Marzo 6, 2012).

Descargar la curricula aquí. Son 75 clases organizadas en 12 unidades, con un programa detallado y actividades para cada unidad.

Recomiendo también darle una mirada al artículo Subidos en la nube (El País, 16 de marzo de 2012), sobre los cambios que se vienen dando en los salones de clase ante el avance de la tecnología.

Créditos: la imagen proviene de aquí.

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José Ragas
Soy Ph.D. en Historia por la Universidad de California, Davis y Mellon Postdoctoral Fellow en el Departament of Science & Technology Studies en Cornell University. Mi investigación se centra en la formación de sistemas biométricos y tecnologías de identificación. Para conocer más sobre mis investigaciones, pueden visitar mi perfil o visitar mi website personal: joseragas.com.
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