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La polémica en torno a la censura de un texto escolar “subalterno” en Argentina

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Bicentenario 1810-2010: Memorias de un país es el nombre del texto escolar que el Gobierno argentino encargó elaborar a la Comisión de Currícula del Ministerio del ramo. De lejos, se trata de uno de los textos escolares más completos que se han presentado no solo en ese país sino en otras regiones del continente. Lamentablemente, no podrá llegar a manos de los escolares de ese país pues el Ministro de Educación ha decidido retirarlo de circulación. Aquí presento un breve resumen sobre la polémica en torno al texto.
 
 
El texto
 
Esta propuesta de texto escolar se enmarca en el propósito del Bicentenario, según lo mencionan al inicio:
 
“La celebración del Bicentenario de la Revolución de Mayo de 1810 nos brinda la posibilidad de repensarnos como sociedad. Reabre las puertas de nuestra historia y nos invita a mirarnos en ese espejo que somos nosotros mismos: nuestros avances, nuestras luchas, nuestros sentidos y sinsentidos. Renueva las aspiraciones que tenemos y nos alienta hacia adelante”.
 
El texto está acompañado de una serie de recursos visuales como láminas con infografías sobre diferentes sectores sociales así como cuadernillos con fuentes primarias. Las líneas principales que sustentan el libro provienen de la mejor tradición de la historia social y política. Pero lo que llama la atención es la inclusión de los Subaltern Studies (Estudios subalternos) como eje integrador de esta obra.
 
Como queda claro al leer las primeras páginas, el propósito del texto es rescatar la historia de aquellos sectores que hasta ahora han pasado desapercibidos. Pero también hay una intención de presentar al Estado como actor responsable de la historia argentina reciente, especialmente en el periodo de la Dictadura Militar, la cual queda integrada dentro del capítulo “El Estado autoritario y el modelo neoliberal: Democracia, dificultades y ampliación de la ciudadanía (1976 a la actualidad)”.
 
A medida que pasamos las páginas del texto, leemos cómo los obreros, estudiantes, afroargentinos, mujeres, indígenas, víctimas de la dictadura emergen de una masa indiferenciada para ir planteando desafíos al Estado y solicitar su inclusión. Asimismo, al lado de estas acciones colectivas están otras expresiones como el arte, el cual logra canalizar lo que las protestas tratan de hacer por otros medios. ¿En qué texto escolar de la región -ni siquiera de Europa o Norteamérica- se habla tan abiertamente de los derechos de las prostitutas, travestis y la comunidad gay y los vejámenes a los que estos han sido sometidos? ¿En qué colegio encontraremos a niños que sepan ahora que entre sus descendientes hubieron esclavos traídos del África o que las poblaciones indígenas no han desaparecido? ¿Qué profesores se atreverán a contar las jornadas de los trabajadores por recuperar las fábricas o a explicar cómo es posible resistir en democracia a un sistema tan injusto como el neoliberalismo?
 
¿Debe sorprender entonces que un texto así haya sido censurado? Por supuesto que no. Un texto como este, que rescata la memoria de sectores largamente marginados, no puede ser cómodo para ninguna autoridad, de modo que su circulación debe ser limitada, evitada, prohibida, para que no llegue a las manos de quienes pueden utilizarla como un arma: los escolares.
 
 
El ministro
 
La posición del Ministro, según lo ha dado a conocer en su página web, es la de prohibir la distribución este material porque el texto en cuestión -y aquí cito textualmente-: “establece contenidos conceptuales y no programáticos, esto es, le decía a los chicos y a los docentes qué pensar y enseñar, en vez de presentar diversas visiones y fomentar el debate y el pensamiento crítico”.
 
Lo que ha hecho el Ministro es crear una dicotomía, señalando que la tendencia del texto pertenece a cierta ideología -nunca señala cuál es- por lo que él se coloca como un regulador que debe evitar que percepciones sesgadas lleguen a los escolares.
 
Las críticas sobre él y su equipo no se han hecho esperar. Recomiendo leer los comentarios en la web de ministro, en donde los usuarios se quejan principalmente por no permitir que el texto baje de manera más rápida y por no haber permitido su publicación. En su facebook, el Ministro no ha hecho alusión a este tema. 
 
Felizmente existen páginas web como Mundo Docente y la del Gobierno de Buenos Aires que permiten tener materiales y fuentes primarias disponibles al público, sobre todo aquellas relacionadas con el Terrorismo de Estado de la dictadura militar argentina.
 

Links útiles

Descarga el texto Bicentenario 1810-2010: Memorias de un país aquí
 
Se ha creado un grupo de facebook para protestar por la censura del Ministro. Únete aquí para seguir el desarrollo del debate.
 
 
Agradezco a Carlos Aguirre por enviarme los links que permitieron escribir este post. La imagen de la cabecera es “Manifestación”, de Antonio Berni, y proviene de aquí.

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José Ragas
Soy Ph.D. en Historia por la Universidad de California, Davis y Mellon Postdoctoral Fellow en el Departament of Science & Technology Studies en Cornell University. Mi investigación se centra en la formación de sistemas biométricos y tecnologías de identificación. Para conocer más sobre mis investigaciones, pueden visitar mi perfil o visitar mi website personal: joseragas.com.
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  • Marta García Costoya

    Estimados:
    Coordiné la elaboración de ese material que estuvo a cargo de especialistas de las áreas involucradas: Historia y Educación Cívica.
    Les ruego corrijan un grave error de su publicación. Fue censurado por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires representado por su ministro Esteban Bullrich, no por el Ministerio de Educación Nacional cuyo ministro es el Prof. Alberto Sileoni.
    Muchas gracias.

  • Mónica Benavides

    Sólo para aclarar que se trata del Ministerio de Educación del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, en manos de la derecha, y no del gobierno nacional.
    Gracias por difundirlo.