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Rituales, cartas y colaboración académica: La correspondencia entre Natalie Zemon Davis y E.P. Thompson (1970-1972)

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Entre abril de 1970 y junio de 1972, dos de los más importantes historiadores del siglo XX intercambiaron una serie de cartas sobre sus investigaciones en curso. Natalie Zemon Davis y Edward P. Thompson estaban interesados en diversas prácticas culturales populares de la edad moderna en Francia e Inglaterra, respectivamente. Davis estaba terminando el manuscrito de un artículo que sería publicado posteriormente como: “The Reasons of Misrule: Youth Groups and Charivaris in Sixteenth-Century France” en la revista Past & Present mientras Thompson hacía una investigación similar en un estudio conocido como: “Rough Music: le charivari anglais”, y que aparecería en Annales.

Las cartas forman parte del archivo de Natalie Zemon Davis y fueron publicadas con autorización de la viuda de E.P. Thompson. Son seis misivas en total, que han aparecido en el más reciente número de Past & Present como: Rough Music and Charivari: Letters Between Natalie Zemon Davis and Edward Thompson, 1970-1972 y con un estudio introductorio de Alexandra Walsham. No es muy común poder acceder a este tipo de material, que revela aspectos distintos a los que la historiografía –en ocasiones extremadamente dependiente de los materiales publicados– nos ofrece. Tanto el estudio introductorio como las cartas nos permiten comprender al menos tres temas importantes desde la lectura de esta correspondencia personal.

En primer lugar, la forma en que se desarrollaban las redes académicas en una etapa previa al internet. En realidad, esta es la forma normal en la que los académicos se comunicaron por mucho tiempo, hasta apenas medio siglo atrás. Algo que destaca en las cartas es que los borradores de manuscritos no podían ser enviados por PDF ni por fax, pues ambos sistemas no existían. Como lo señala Davis, tuvo que enviar una copia mecanografiada a Thompson, y esperar respuesta. Si, por ejemplo, Thompson necesitaba una copia adicional del borrador de su artículo, le pediría a una copista que se encargue de mecanografiar dicho ejemplar adicional (o pasarlo por copia al carbón). Ambos estaban trabajando en temas similares, pero no fue obstáculo para que pudiesen cooperar; todo lo contrario, las cartas dan a entender los puntos en común de ambas aproximaciones (una sobre Francia, la otra sobre Gran Bretaña) así como los aspectos en los que difieren. Ella escribiendo desde Canadá (y luego California en Estados Unidos) y él desde Reino Unido, las cartas demoraban una semana en llegar a su destino, pero ello no impidió que la comunicación fuese fluida y respetuosa (en un momento Thompson le dice a Davis que la suya es “una de las más interesantes que haya recibido de otro historiador”) para luego expresar que la explicación previa de Davis no le terminó de convencer del todo.

En segundo lugar, las cartas permiten conocer más sobre cómo se articulaban las distintas escuelas historiográficas. Se hace mención a los Annales, que en ese entonces todavía contaban con una gran influencia, sobre todo con Braudel a la cabeza. No obstante, pese al enfoque mundial y economicista braudeliano, iban apareciendo otras perspectivas, más cercanas al giro cultural, incluso al mismo interior de Annales, como la amistad entre Davis con Emmannuel Le Roy Ladurie. Asimismo, el interés por los rituales y las prácticas culturales populares llevó tanto a Davis como Thompson a acercarse a antropólogos franceses como Claude Lévi-Strauss y Van Gennep. Thompson haría de este acercamiento su sello personal en sus futuros libros, dándole un toque distintivo a los demás miembros de la historia social británica.

Finalmente, un aspecto importante señalado por Walsham es que este intercambio se produjo al abrigo de las revueltas de 1968. La coyuntura está presente en el tema del trabajo de Davis, en cuanto al análisis de revueltas, pero también a cierto sentido de ruptura y compromiso político entre intelectuales y un público más amplio. El acercamiento a las clases populares y a rescatar sus lenguajes y acciones en sí mismas puede considerarse como un aspecto clave de las transformaciones metodológicas de los años 1970s y 1980s con la difusión de la historia social y cultural.

Esperamos que otras cartas similares puedan ser publicadas en el futuro, brindando materiales nuevos para el estudio de las redes de colaboración intelectual entre científicos sociales.

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José Ragas
Soy Ph.D. en Historia por la Universidad de California, Davis y Mellon Postdoctoral Fellow en el Departament of Science & Technology Studies en Cornell University. Mi investigación se centra en la formación de sistemas biométricos y tecnologías de identificación. Para conocer más sobre mis investigaciones, pueden visitar mi perfil o visitar mi website personal: joseragas.com.
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