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¿Qué significa el triunfo de Ollanta Humala? Opinan los historiadores

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¿Qué significa el triunfo de Ollanta Humala? Opinan los historiadores

Estas han sido, sin lugar a dudas, las elecciones más reñidas que se recuerden en muchos años. No solo porque se desarrolló en dos vueltas (algo ya estructural en nuestro sistema electoral) sino porque la segunda vuelta produjo una polarización en el país pocas veces vista, que hizo pensar en que la gobernabilidad podría ser puesta en peligro sea cual fuese la opción que ganase. La segunda vuelta ha marcado al país de varias maneras, y a mi entender ha significado un quiebre en diferentes aspectos, los cuales señalo a continuación.

  • Se trata del primer gobierno de izquierda elegido democráticamente. Y como si no bastara, la izquierda ha logrado capturar dos de los puestos más codiciados: la alcaldía de la capital y la presidencia. Lo más cercano que estuvo la izquierda de influir en los asuntos del país fue con la Asamblea Constituyente de 1978-1979, cuya masiva presencia les permitió reagruparse y considerar que la opción electoral no debía ser descartada para llegar al poder. Poco después, el triunfo de Barrantes los convenció de esta premisa. Sin embargo, solo hasta hace poco encontraron la forma cómo ofrecer una alternativa viable para llegar al poder.
  • Al día siguiente de los resultados electorales se produjo la peor caída de la Bolsa de Lima. En cierta forma, se trató de algo previsible, dado el nerviosismo de la Bolsa en las semanas anteriores y la campaña de cierta prensa, que anticipaba este hecho (aun cuando lo ocurrido en Lima era parte de un movimiento similar en otras bolsas del mundo). En todo caso, se trató de una caída muy fuerte, que llevó a ciertos grupos (prensa y políticos) a presionar al presidente electo para que nombrara Ministro de Economía y Premier ¡sin haber sido proclamado oficialmente ganador! Un cuadro publicado por la PUCP dio cuenta del plazo promedio de otros presidentes electos en el pasado para designar los mismos puestos.
  • Lima, la capital, ha perdido (¿momentáneamente?) su privilegio como lugar donde se decide el/la ganador/a de las elecciones presidenciales. Ahora han sido las regiones quienes han decidido al próximo presidente del Perú. Sin embargo, no se trata de la victoria definitiva de las regiones contra el centro, como algunos lo han señalado, sino de un retorno a la política del siglo XIX, como espero explicar en algún momento.
  • En relación a lo anterior, esta elección se ha jugado en función de dos ejes. En primer lugar, el ya mencionado, que enlaza la capital con el interior del país. Pero también ha implicado un marco regional más amplio, al incorporar a dos países latinoamericanos con dos ‘modelos’ distintos: Brasil y Venezuela. Ojalá esto permita des-centrar el peso de Lima y considerarla más bien un espacio donde ambos ejes, el regional y el latinoamericano, se encuentran.
  • Desde hace mucho no se elegía a un militar por las urnas. Dejemos a un lado al Odría que ‘bajó al llano’ en 1950 y remontémonos más atrás, a 1931, cuando otro Comandante, que también había participado en un levantamiento contra un presidente, salió elegido con un amplio apoyo popular.
  • Estamos frente a una transición en los medios de comunicación. El internet ha entrado como una forma alternativa ya no solo a nivel de lo que era prensa escrita sino en cuanto a canales de televisión. La evidente parcialización de los medios a favor de la candidatura de Keiko Fujimori impulsó la creación de canales por internet donde se pudiese encontrar información alternativa. En cierto modo, es similar al proceso de 2000, cuando la campaña por la re-reelección de Alberto Fujimori cooptó la señal abierta, quedando el canal por cable, como Canal N, para escapar a la aplanadora naranja. Ahora el refugio se encontró en internet y en las redes sociales, con iniciativas novedosas como La Mula, las mismas que esperamos se consoliden en la etapa post-electoral (sobre cifras del alcance de internet en el país, aquí).

Estos son solo algunos puntos de los muchos que ha ofrecido una coyuntura tan particular como la que acabamos de experimentar (o padecer, según el ánimo del lector/a). Para conocer mejor las posibilidades que se abren en los siguientes meses y años a raíz de la victoria de Gana Perú, envié un mensaje a algunos colegas con la pregunta: ¿Qué significa el triunfo de Ollanta Humala? Además, incluyo los links a algunos textos que se han escrito esta última semana luego de los resultados para tener una perspectiva más amplia de este hecho.


Gisela Hurtado Regalado

Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas | UPC Facebook

Gisela Hurtado Regalado¿Es el triunfo de Humala una victoria de las provincias sobre Lima?  Cuando comparamos el mapa electoral del 2006 con los resultados obtenidos el domingo anterior, vemos que ambos escenarios políticos son bastante similares: la mayor cantidad de regiones del país han respaldado a Humala (15 en el 2006, 19 en el 2011), mientras que en la costa norte y centro ganan sus rivales. Por ello, me parece crucial tomar en cuenta que en Lima y en las provincias en las que no ganó Humala ocurrió un cambio tal vez determinante para su triunfo en segunda vuelta: el respaldo recibido por Keiko Fujimori en dichos escenarios ha sido menor al obtenido por García en el 2006, lo que implica que Humala conquistó esta vez un número mayor de votos en plazas adversas como Lima. Por ello, la victoria del candidato de Gana Perú no es señal inequívoca de que el papel que la capital ha tenido en la toma de decisiones de nuestro país haya sido ya ocupado por las provincias, como algunos se empeñan en creer.

 


Pablo Whipple

Pontificia Universidad Católica de Chile | Especialista en historia peruana del siglo XIX Facebook

 

Pablo WhippleEl triunfo de Ollanta Humala tiene varias características que considero positivas. Algunas mérito del candidato, otras mérito de la sociedad peruana y su reacción ante un escenario electoral poco común. En lo económico el Perú de hoy me recuerda al Chile de los 90. La diferencia está en que con el triunfo de Humala los peruanos han optado por darle un componente social al crecimiento explosivo que hoy viven. Chile nunca si quiera pensó que eso sería necesario cuando se encontraba creciendo al 9%. La igualdad y la inclusión llegarían solas, pero eso no ocurrió y Chile es hoy uno de los países mas desiguales del mundo. En lo político el triunfo de Humaña significa rechazar lo que el fujimorismo representa: autoritarismo, corrupción y violación a los DD.HH. Las secuelas de la dictadura de Alberto Fujimori fueron demasiado profundas, por lo que celebro que millones de peruanos hayan optado por honrar la memoria colectiva y la dignidad de un país entero. Por último, el triunfo de Humala representa el triunfo de la sociedad civil por sobre campañas que aunque obtengan millones de votos, solo representan los intereses de una minoría, se sustentan en el dinero y centran sus estrategias electorales en campañas del terror. Eso hace que el triunfo de Humala sea el triunfo de una verdadera mayoría.

 


Jorge Moreno Matos

Periodista e historiador | Administrador de El Reportero de la Historia Facebook

 

Luego de los avances y retrocesos que mostró Humala en sus propuestas en la última recta de la campaña electoral, no creo que debamos hacernos muchas ilusiones con su gobierno. Si así de erráticos terminan siendo los próximos cinco años, entonces muchos (entre ellos bastantes historiadores que apostamos por él), habremos de trasladar la pelea del escritorio a las calles (otra vez) para evitar no el retorno de una dictadura, sino la instauración de una nueva. En ese sentido, creo que el triunfo de Humala representa ante todo retos para todos. Para una derecha retrograda y torpe hasta lo indecible, como para una izquierda que aún no sabe muy bien como lidiar con este triunfo caído del cielo. Y en el medio, los intelectuales. Si Humala cede a la tentación totalitaria y al vulgar populismo, entonces tendremos que convertir en acciones las palabras del manifiesto que muchos firmamos: “nuestro compromiso […] de defender el Estado de derecho, los valores democráticos y el pleno respeto a los derechos humanos”. Así de simple.

 


Emilio Candela Jiménez

Pontificia Universidad Católica del Perú Facebook

 

Emilio Candela JiménezEn primer lugar, está es la primera vez que la izquierda peruana (parte integrante de la coalición Gana Perú) llega al gobierno nacional a través del voto popular, lo cual es de resaltar después de muchas décadas en las cuales este sector actuó siempre como oposición, en muchos casos de manera radical. En ese sentido, la victoria de Humala significa un gran reto para la izquierda, ya que es la gran oportunidad en que puedan demostrarnos su maduración política y la sensatez de realizar un gobierno que tome decisiones de manera gradual y responsable, sin llevarnos a sobresaltos. En segundo lugar, es un reto para el propio Humala, el cual tendrá la responsabilidad de poner los límites necesarios al ala radical de su gobierno, la cual podría generar inestabilidad si presionan por una mayor celeridad en cambios o reformas políticas (cambio de Constitución) o económicas (distorsiones a la economía de mercado).  Se trata de una victoria que abre una gran interrogante, la cual deberá ser respondida en los años siguientes por los miembros del nuevo régimen; pero también por los otros sectores políticos, los que deberían hacer una real autocrítica que explique el porqué de su fracaso en esta campaña electoral.

 


Ricardo Portocarrero Grados

Universidad Nacional Mayor de San Marcos Facebook


Significa que por primera vez en términos regionales la región surandina se ha impuesto políticamente a Lima capital y a la costa norte. Es decir, las provincias más pobres y excluidas del Perú y particularmente las zonas rurales. Y lo ha hecho por vía de las ánforas: no a través de proyectos autoritarios que intentan realizar reformas desde el Estado ni por proyectos armados vanguardistas, sin su participación y en su nombre. Asimismo, las elecciones reflejan de manera contradictoria y complementaria dos posturas. Por un lado, un deseo de cambio de rumbo, tanto en el modelo económico como en el sistema político; una expresión del hartazgo de la mayoría del país. Por otro lado, un voto antifujimontesinista en defensa de la Memoria y la Dignidad, postura que comparten amplios sectores de la sociedad. En definitiva, como ha ocurrido desde 1980, no hemos votado por las cualidades del candidato o de su programa de gobierno: sino por el mal menor pero con altas expectativas de que por fin las cosas cambiarán en el Perú.


Opiniones adicionales

Otros historiadores también han contribuido con textos para comprender la actual coyuntura.

  • Gerardo Rénique (City University of New York) y Deborah Poole (Johns Hopkins University). On June 5, Peruvian voters handed a hard won presidential victory to the progressive nationalist, Ollanta Humala. The elections brought to an end a polarizing campaign in which the Peruvian right had mobilized considerable resources to demonize Humala for his past connections to Venezuelan president Hugo Chávez, his alleged participation in a 2005 military uprising led by his brother Antauro, and his possible involvement in human rights abuses while serving in the Peruvian military.
    De: “The Ollanta Humala Victory in Peru: Moving Beyond Neoliberalism?
  • Greg Grandin (NYU). Add Peru to the list of Latin American countries that have turned left. On Sunday, Peruvians voted in a second-round run-off ballot and elected Ollanta Humala, a 48-year-old former army officer, president. This is Humala’s second try for the office. In 2006, he came close to winning, but Wikileaks cables reveal that Peru’s establishment politicians put aside their differences and beat a path to the US embassy, asking for help smearing Humala as a Peruvian Hugo Chávez. (Continúa…)
    Publicado en The Nation,(gracias a Jackeline Fowks por colgar este link).
  • Annalicemos Historia. Con esta sentencia inicio esta columna, frente a los desafíos que nos tocará vivir los próximos años. Es ahora cuándo se inicia las expectativas a quien apoyamos: Ollanta Humala. Existió un poco más del 30%, en la primera vuelta, que lo apoyó cualquiera fuesen los motivos, el otro 20% lo hizo en contra de Keiko, o mejor dicho de Alberto Fujimori y Vladimiro Montesinos. La dignidad venció al miedo. (Continúa…)
    De: “Hay, hermanos, muchísimo que hacer“.
  • Alonso Chávez Huapaya. En los últimos días y creo que a lo largo de los próximos cinco años la derecha peruana hablara de falta de gestos de confianza por parte de Gana Perú que ha sido el ganador en las últimas elecciones presidenciales, esta falta de confianza se puede traducir en no demostrar una actitud propicia para los mercados y las inversiones, y en cierto modo, en mover algunas fichas que sirven como base a este modelo neoliberal. (Continúa…)
    De: “Ollanta de los ricos o el Ollanta del Perú”.
  • Cecilia Méndez. El tono conciliador, pero firme en su compromiso con los sectores sociales más desatendidos, ha marcado las primeras declaraciones del presidente electo, empezando por el mitin en el que celebró su triunfo electoral la noche del 5 de Junio. En una entrevista ofrecida a Patricia Janiot, de CNN en Español, dos días después de  las elecciones ( cuyos enlaces proporciono abajo) Ollanta Humala despeja dudas sobre su ideología, sus diferencias con el etnocacerismo, con su padre y con Velasco. (Continúa…)
    De: “Las palabras sí importan: La primera entrevista al Presidente electo (versión revisada)“.
  • Michael Iván Mendieta. El proceso electoral que acaba de terminar, faltando solamente  conocer el 100 % de los resultados oficiales de la ONPE, dan como virtual ganador al ex militar Ollanta Humala que representa a la coalición GANA PERÚ; sin duda un proceso acompañado de una campaña altamente polarizada jamás vista en la historia contemporánea de nuestro país que puede ser comparado por la campañas electorales de 1931 (Continúa…)
    De: “De tirios y troyanos. Reflexiones al pie de la Plaza Dos de Mayo”.
Fotografía de cabecera: Bientemprano.com
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José Ragas
Soy Ph.D. en Historia por la Universidad de California, Davis y Mellon Postdoctoral Fellow en el Departament of Science & Technology Studies en Cornell University. Mi investigación se centra en la formación de sistemas biométricos y tecnologías de identificación. Para conocer más sobre mis investigaciones, pueden visitar mi perfil o visitar mi website personal: joseragas.com.
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    Por segunda vez, se impone el anti-Fujimorismo. Toledo, encarnó este sentimiento en el año 2001 y ahora Humala. Se impuso claramente este sentimiento ya que el voto real del Humalismo en este proceso, son solamente el 27% que obtuvo en primera vuelta. A este cuarto de votos totales, en segunda vuelta se suma algo más del tercio, para obtener una victoria de 3 o algo más puntos sobre suocasional contrincante Keiko Fujimori.

    No es el triunfo de las propuestas. Es el triunfo del sentimiento.

    Concluido el proceso y siendo ya presidente electo Humala, se le presenta un panorama muy difícil para él y preocupante para el país, ya que los votos obtenidos en segunda vuelta son votos contrarios a su primigenio Plan de Gobierno. Los ofrecimientos de Humala que captó el 27% de la población electoral, no pueden estar de acuerdo con los cambios introducidos en la segunda vuelta. Estos electores, que sin lugar a dudas aspiran un gobierno netamente de izquierda, se ve mediatizado; más bien diría con inclinación de ser más de un gobierno que contiene propuestas, que en algunos casos va desde un modelo de centro a centro-derecha.Los juramentos y acuerdos firmados por Humala, de no tocar la Constitución ni el modelo económico, en su sustancia, son dos elementos que han sido aplicados en los gobierno de Toledo y García.

    Las reformas propuestas en su Plan de Gobierno oirginal, quedan descartados. Humala, en sus primeras declaraciones como presidente electo, ha mostrado un discurso conservador, sereno y con un contenido que da cierta tranquilidad a los que no votaron por él en primera vuelta. Pero qué pasará con miembros de su partido, con organizaciones sindicales, tipo SUTEP, CGTP y los compromisos adquiridos con el Partido Comuinista y, espeíficamente con sus congresistas de la extrema izquierda? Se verá Humala obligado a dejarlos de lado? Qué actitud tomará Humala, frente a los movimientos anti-mineros que él mismo y sus partidarios alimentaron en Campaña? En casop los casos de Puno y similares, mantengan posiciones intransigentes llenos de violencia, Humala sacará al ejército y tomará medidas autoritarias, cuando el diálogo deje de ser un instrumento de solución? O cederá ante estos movimientos regionales y étnicos donde quedarán impunes los actos anticonstitucionales y contra un Estado de Derecho?

    Lo verenos en el camino, y lo único claro y cierto es que será el costo que tendremos que pagar los peruanos no Humalistas ni Fujimoristas, por el sentimiento anti-fujimori.

  • MIGUEL FERNANDO PARDO MAYORGA

    LA DESCENTRALIZCION DEBE LLEGAR NECESARIAMENTE A BIENES NACIONALE, PARA CONVERTIRSE EN BIENES REGIONALES Y BIENES PROVINCIALES,YA QUE LAS RIQUEZAS DEL PERU NO ESTAN EN LIMA SOLAMENTE Y SE ESTAN NEGOCIANDO LOS INTERESES DE LA CIUDADANIA ORIUNDA CON TERCEROS QUE BIEN PUEDEN SER EXTRANJEROS , A QUIENES NO LES IMPORTA SI EXISTEN COMUNIDADES EN EL NEGOCIO.LA POLICIA SE ENCARGARA POR UN SENCILLO DE EXPULSARLOS DE LA ZONA ADQUIRIDA.LO DEMAS YA SE CONOCE. VIOLENCIA ,NUERTE ABUSO E IMPUNIDAD.

  • Jose Luis Gutierrez

    1. Creo que en el articulo no se esta considerando lo que ha significado el voto antifujimorista en estas elecciones, que ha sido más determinante que definir la elección que los “planes de gobierno” de Gana Perú.

    2. La izquierda esta ingresando al poder por la via democratica, pero medio de contrabando, porque delante ellos estaban los autoproclamados “garantes de la democracia” y “planes de gobierno” cada vez menos “rojos”.

    3. La gente de la izquierda “caviar”, si ha gobernado con Toledo, estuvieron en el ministerio de la mujer principalmente y la verdad es que simplemente fueron más de lo mismo, acostumbrados a manejar ONGs y presupuestos pequeños, la “cosa publica” siempre les fue extraña y la “cosa politica” los apabullo (nunca pudieron enfrentarsele, lo tecnico siempre fue superado por lo politico).