Especiales

Presidentes en fuga

Compartir en Facebook
Twittear
Share on Google+
Share on LinkedIn
Pin to Pinterest
Share on StumbleUpon
+

Quizás uno de los momentos más extraños de la historia política del Perú se dio cuando una mañana como hoy, hace diez años,  despertamos para enterarnos que el hasta entonces presidente Alberto Fujimori había renunciado desde el extranjero por medio de un fax. A la postre, Fujimori volvería, pero para enfrentar un juicio que finalmente lo puso en prisión.

Lejos de ser un caso aislado, este episodio continuaba una larga tradición de mandatarios que habían huido de sus cargos ante la posibilidad de enfrentar un golpe de estado o un juicio. La huida de Fujimori, asimismo, cerraba un ciclo que había comenzado con sus intentos fraudulentos por postular a una nueva reelección y que llevaron a su bancada a presentar (más bien, a imponer) una “interpretación auténtica” que le abriera camino hacia Palacio por tercera vez. El contexto económico y el declive de su figura fueron a la par con una campaña y una victoria que carecían de legitimidad. Aunque algunos quieren ver en la Marcha de los Cuatro Suyos el inicio del fin del fujimorato, parece que el catalizador efectivo fue la revelación del primero de los vladivideos, lo cual aceleró la recomposición interna de las fuerzas del poder (del triunvirato, Hermoza ya estaba fuera de juego luego de haber querido restarle protagonismo a Montesinos y Fujimori en la Operación Chavín de Huántar).

Los agitados meses que siguieron (y que son muy bien explicados en este video de El Útero de Marita) culminaron, como decíamos, con el fax enviado desde Tokio el 19 de noviembre del 2000 y que puede ser leído aquí.

Aprovechando este infausto aniversario, los amigos de Dedo Medio me pidieron que elaborar una lista de mandatarios que hubiesen fugado, así que escogí siete presidentes que tomaron las de Villadiego bajo diversas circunstancias. Aquí van.

 
1. José Rufino Echenique. Fue uno de los presidentes más corruptos y manipuladores de nuestra historia. Apenas comenzaba 1855 cuando tuvo que enfrentar a su “padrino”, Ramón Castilla, quien deseaba volver a la presidencia. Ambos caudillos se encontraron en La Palma, en las afueras de Lima, para disputarse Palacio de Gobierno. Pero Castilla, con más experiencia en estas lides, terminó por imponerse y provocó la desesperada huida de Echenique a la embajada británica para luego partir a EEUU (ver imagen izquierda).

2. Mariano Ignacio Prado. Aunque hay quienes han tratado de reivindicarlo, lo cierto es que las circunstancias que rodean su salida del país seguirán siendo un misterio. Aludiendo que necesitaba ir al extranjero para acelerar la adquisición de armamento, Prado salió con destino a Europa un 19 de diciembre de 1879. Luego sería impedido de volver y su nombre sería asociado con el del presidente que salió del país en medio de uno de los momentos más difíciles de nuestra historia republicana.

3. Augusto B. Leguía. Para quien gustaba de las adulaciones y el elogio gratuito, no debe haber sido fácil huir apresuradamente en medio de las protestas por la crisis económica y el sonido de las botas que anunciaban un inminente golpe de estado. En agosto de 1930, Leguía abordó el Crucero Bolognesi en dirección a Panamá, pero este fue interceptado y Leguía obligado a descender. Luego de permanecer en la isla san Lorenzo fue trasladado al Panóptico para finalmente morir en el Hospital Naval de Bellavista (ver imagen derecha).

4. Alberto Fujimori. Acorralado por el video que sacó a la luz la corrupción de su régimen, la protesta social y las amenazas de su asesor Vladimiro Montesinos, Fujimori jugó su última carta cuando tomó un avión con dirección a Brunei y de ahí pasó a Japón, desde donde renunció el 19 de noviembre de 2000. Fueron necesarios varios años para que retorne al Perú, solo que en condición de acusado. En un juicio que ha marcado historia, fue sentenciado a 25 años de cárcel, es decir, hasta febrero de 2032.

5. Gonzalo Sánchez de Losada (Bolivia). Mejor conocido como “Goni”, tuvo que dejar apresuradamente el cargo el 17 de octubre de 2003 cuando una gran movilización de campesinos bolivianos que llevaba ya tres años y comenzó como una protesta contra la privatización del agua en Cochabamba, adquirió una dimensión  nacional. “Goni” abordó un avión a Miami y el vicepresidente, Carlos Mesa, tuvo que hacer frente a la difícil situación.

6. Fulgencio Batista (Cuba). Su huida quedó inmortalizada en El Padrino II, pero lo que no se vio en la película fue que al saberse sitiado por los “barbudos”, optó por irse de la isla en la víspera del Año Nuevo de 1959 en dirección a República Dominicana y luego deambuló entre Portugal y España hasta su muerte. Para alguien que había gobernado a Cuba con bastante dureza, sus años en el exilio fueron bastante tranquilos, lo que le permitió escribir algunos libros sobre Cuba, entre ellos: Respuesta (1960).

7. Fernando De la Rúa (Argentina). El virtual suegro de Shakira no tuvo más remedio que escapar por el techo de la Casa Rosada a bordo de un helicóptero(izquierda) omo consecuencia de las protestas realizadas los días 19 y 20 de diciembre de 2001 y que luego serían conocidas como “El Argentinazo”. La ola de violencia que provocó su dimisión se debió a la grave crisis económica por la que atravesaba el país, causada en parte por las malas decisiones tomadas por el gobierno, entre ellas, el famoso “corralito”.

Créditos de las imágenes: La del interior proviene del álbum Adefesios de Williez y fue obtenida de aquí. La de Leguía proviene de mi archivo personal y fue tomada de un periódico ayacuchano de 1924. La de De la Rúa proviene de aquí. La imagen de la cabecera proviene de aquí.

Compartir en Facebook
Twittear
Share on Google+
Share on LinkedIn
Pin to Pinterest
Share on StumbleUpon
+
José Ragas
Soy Ph.D. en Historia por la Universidad de California, Davis y Mellon Postdoctoral Fellow en el Departament of Science & Technology Studies en Cornell University. Mi investigación se centra en la formación de sistemas biométricos y tecnologías de identificación. Para conocer más sobre mis investigaciones, pueden visitar mi perfil o visitar mi website personal: joseragas.com.
También te puede interesar
Patrick Boucheron: “Los historiadores deben ser indisciplinados”
La gente decente de Lima y su resistencia al orden republicano, por Pablo Whipple