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Gobierno peruano pide perdón a los pueblos afroperuanos

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El día de hoy, el Gobierno ha emitido una resolución suprema en la que pide perdón a los pueblos afroperuanos por el maltrato que estos han recibido en el pasado. Se trata de una acción digna de resaltar y que evidencia el reconocimiento de la situación a la que los afroperuanos habían estado sometidos, incluso después del fin de la esclavitud.

El documento en cuestión es la Resolución Suprema n° 010-2009, emitida por el Ministerio de la Mujer y Desarrollo Social (¿no hubiese sido mejor que lo hiciera el Congreso o el Presidente para darle mayor peso?) El documento, que aun no ha sido colgado en la web, se titula: “Expresan Perdón histórico al Pueblo Afroperuano por abusos, exclusión y discriminación cometidos en su agravio y reconocen su esfuerzo en la afirmación de nuestra identidad nacional, difusión de valores y defensa del suelo patrio”. 

Cito el texto que aparece en el portal del MIMDES: “La norma que consta de cuatro artículos, indica que “el perdón y reconocimiento al Pueblo Afroperuano se llevará a cabo en una ceremonia solemne y pública, en la cual se elevarán votos por la equidad y la justicia como valores fundamentales para la construcción de una sociedad mas justa y tolerante con la diversidad existente en nuestro país”.

La Resolución Suprema N°010–2009-MIMDES refrendada por el presidente de la república, Alan García Pérez y la ministra de la Mujer y Desarrollo Social, Nidia Vilchez Yucra, expresa además que desde el MIMDES en coordinación con los sectores competentes, dictará políticas públicas específicas para el desarrollo del Pueblo Afroperuano.

Señala que “el racismo, la discriminación racial, la xenofobia y las demás formas conexas de intolerancia son amenazas  y agresiones claras  contra la dignidad del ser humano, razón por la cual es prioridad del Estado la lucha frontal contra estos males que aquejan a la humanidad”.

Resaltar el aporte de los afroperuanos merecería muchos posts y muchos otros blogs, pero es un primer paso para afianzar nuestra identidad como una sociedad que se enorgullece de su multiculturalidad, ahora que esa es una de nuestras principales banderas en el exterior.

Durante estos últimos siglos, la población afroperuana sufrió una serie de vejaciones, que comenzaron con la captura de africanos para ser llevados a la fuerza a América, donde eran vendidos como productos al mejor postor. El trato que recibieron entra tranquilamente en la categoría de inhumano, y marcó a este grupo aun después de la Independencia, que no pudo cumplir con abolir la esclavitud de manera definitiva.

Estudios recientes, como los de Carlos Aguirre, Christine Hünefeldt y Maribel Arrelucea, entre otros y otras, han resaltado la capacidad de esta población para recrear sus lazos culturales y enfrentar las condiciones penosas que les imponía la esclavitud. En los últimos años se ha continuado con la tarea de investigar el legado de esta población durante el siglo XX, tanto en la música y el folklore, el deporte y la gastronomía.

Al respecto, Carlos Aguirre ha manifestado su escepticismo frente a la acción tomada por el Gobierno: “Hasta ahora observo que solo es un gesto vacío, retórico y carente de compromiso para generar políticas de estado que contribuyan a redimir a las poblaciones afroperuanas”.

 
Tareas pendientes

Este perdón es solo un primer paso en las tareas que le esperan al Estado peruano por afianzar la inclusión social, en especial a aquellos grupos que sufrieron el despojo y el maltrato de los poderes del Estado en los últimos dos o cinco siglos, según se quiera ver.

Por ejemplo, haría falta que se reconozcan los atropellos cometidos contra las poblaciones andinas, que fueron sistemáticamente al olvido y al racismo, situación que lamentablemente no ha cambiado hasta ahora. Esto llevaría a expresar y asumir la política de agresión del Estado criollo y centralista hacia la población en los Andes y en la selva. Y no solo por los agravios ya cometidos, sino por los últimos que se vienen produciendo y que pasan desapercibidos, como los daños en la ecología de las empresas que cuentan con la vista gorda del Ejecutivo. También se podrían incluir las esterilizaciones forzadas, las tomas de tierras, las represiones de rebeliones, la matanza de campesinos durante el conflicto armado interno, etc.

De igual modo, y para mencionar un caso más cercano, el Estado podría comenzar disculpándose por la forma como trataron a los japoneses durante la Segunda Guerra Mundial, provocando su deportación.

El Perú ha acogido a diversas poblaciones y sectores durante su pasado, las cuales han dejado su huella en todos nosotros, pero no podemos vanagloriarnos de ser un país multicultural cuando el Estado no reconoce que no siempre actuó como debiera

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José Ragas
Soy Ph.D. en Historia por la Universidad de California, Davis y Mellon Postdoctoral Fellow en el Departament of Science & Technology Studies en Cornell University. Mi investigación se centra en la formación de sistemas biométricos y tecnologías de identificación. Para conocer más sobre mis investigaciones, pueden visitar mi perfil o visitar mi website personal: joseragas.com.
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  • Maribel Arrelucea Barrantes

    Hola José:

    Leí las noticias sobre el decreto pidiendo perdón a los afrodescendientes y quisiera compartir algunas reflexiones.
    Pedir perdón significa nuevas relaciones frente al pasado, el presente y el futuro, mirar atrás para asumir públicamente una equivocación, mirar al futuro para enmendar errores con acciones efectivas. El caso del perdón al pueblo afroperuano puede tener varias lecturas, primero sí es un paso significativo reconocer públicamente la exclusión y el maltrato a una población específica, eso puede ser loable pero la población afroperuana necesita más que la palabra “perdón” venga de donde venga.

    Lo que necesita el pueblo afroperuano es convertirse en ciudadanos y ciudadanas reales incluidos en las politicas públicas de salud, educación, entre otros temas urgentes, necesita agua, electricidad, hay poblaciones de afrodescendientes que parecen pueblos fantasmas perdidos en el tiempo, con tantas carencias que inevitablemente preguntas ¿Dónde está el estado? ¿Por qué los afroperuanos son invisibles para el estado?

    El estado republicano anuló al pueblo afroperuano, el decreto de la Abolición no fue producto de un proceso liberal como demuestra Carlos Aguirre, los afrodescendientes recibieron la libertad pero no la ciudadanía, tampoco formaron parte importante en las agendas populistas de gobernantes posteriores porque no presionaban tanto como las poblaciones andinas y los migrantes.

    Hoy en día estamos en una coyuntura diferente, existen organizaciones de afrodescendientes con agenda propia, mayores estudios sobre el pasado, la onda de políticas multiculturales en la región, todos juntos suman esfuerzos y presionan más, estaremos vigilantes para que el estado no solo pida perdón sino que emprenda una política efectiva de lucha contra la pobreza,la violencia de género, la discriminación, una verdadera equidad en el acceso a la salud y la educación. Solo así el perdón tendrá sentido, de lo contrario será una mecida más de las tantas que son tradicionales en nuestra política peruana.

  • Jaime Prada Ruiz

    José:

    Soy un negro peruano; nací en el Perú al igual que mis padres y mis abuelos y si eso no basta para ser peruano, diganme que más se necesita.

    Por mucho tiempo consideré que el término afroperuano describía acertadamente a los negros en el Perú, sin embargo hoy concluyo que este término no hace otra cosa que continuar con la zaga de exclusión y discriminación de la que ha sido y es objeto la población negra peruana. La clase dominante para sojuzgar a los pueblos los divide por diversos medios, uno de ellos es adjetivarlos como afroperuanos, japoneses, chinos, characatos, charapas, huancas, chancas, etc. aprovechando regionalismos, sectarismos, discriminaciones creadas por ellos y mantenidas en el tiempo como una tradición cultural, nada mas lejano de la natural inclinación integradora de nuestro pueblo.

    A todos los negros peruanos les pido que empecemos a pensar como peruanos, sentirnos peruanos y junto a los demás grupos étnicos constituir una única sociedad peruano sin discriminaciones ni exclusiones. Empecemos con no autoexcluirnos al pensar que por nuestro color somos diferentes y dejar de compadecernos por sufrimientos pasados, lo mismo podrían exigir los pueblos que sufrieron y siguen sufriendo explotación, discriminación y exclusión. Si en el pasado hemos contribuido en las luchas anticoloniales y antiimperialistas unidos a todos los pueblos explotados del Perú, hoy más que nunca debemos reforzar esa unión no permitir que nos dividan.

    No somos diferentes: somos humanos peruanos. No somos africanos, somos peruanos y si insisten les podemos decir que la cuna de la humanidad es äfrica que la humanidad tiene un mismo origen, sea el color sea que tengamos en la actualidad. Somos la población negra del Perú, hoy pugnamos por integrarnos social cultural y económicamente con toda la población excluida del Perú -de la cual los negros no somos la excepción- amazónicos andinos y costeños pobres constituyen esa gran mayoría de pueblos discriminados y excluidos. Mediante decreto no se borran ni borraran los sufrimientos causados.

    Debemos acabar con las desigualdades, otorgarles las mismas oportunidades a todos sin discriminación ni exclusión y, eso sólo pasará como premonitoriamente señalará el Amauta José C. Mariátegui, con la transformación de las estructuras economico sociales que le den al pueblo peruano la oportunidad de decidir de manera auténtica su futuro. Si existen afroperuanos existen también europeruanos, asiaticoperuanos, australoperuanos etc, así podemos seguir adjetivando a la población con el único objeto de discriminarla y excluirla. ¡Ay hermanos humanos muchisimo que hacer!CAVM