Fantasmas de guerra: el Huáscar
La reciente propuesta de un político chileno de que el Huáscar, el buque capturado por la fuerza naval chilena en el Combate de Angamos, podría ser devuelto bajo ciertas condiciones ha abierto nuevamente la polémica que ya lleva varios años: ¿debe el Huáscar ser devuelto al Perú o quedarse donde está, en Talcahuano?
Las respuestas no se han hecho esperar. Los comentaristas a los periódicos en línea en Chile y Perú han opinado, a veces con los ánimos crispados, sobre lo que significaría una eventual devolución del barco (ver comentarios en El Nortero, La República, El Comercio). Además, una encuesta realizada por un medio peruano señala que casi la mitad de votantes desea que el Huáscar vuelva al Perú.
Nuestro vicepresidente y marino Luis Giampietri, manifestando encarnar la última voluntad de Grau, ha salido a decir que lo mejor es que se hunda el barco. Una propuesta que no es nueva, pues ya hace algunos años ya se habia planteado, especificando incluso que el barco debia hundirse en el punto limítrofe entre Chile y Perú (que a estas alturas es complicado de establecer, dado el problema que aún está por resolverse en La Haya).
